martes, 8 de noviembre de 2011

Oscar Niemeyer



Arquitecto brasileño, uno de los fundadores de la arquitectura moderna en su país y diseñador, junto con Lucio Costa, de Brasilia, la nueva capital de Brasil.
En 1928, finalizados los estudios secundarios, contrajo matrimonio con Annita Baldo, hija de inmigrantes italianos. Entró a trabajar en el taller de tipografía de su padre y, en 1929, se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de Río de Janeiro, que dos años más tarde dirigiría Lucio Costa. En 1932 comenzó su carrera profesional en el estudio de arquitectura de Lucio Costa y Carlos Leáo, y en 1934 obtuvo el título de ingeniero arquitecto.

En 1936 recibió el encargo, junto con otros arquitectos, de diseñar el edificio del Ministerio de Educación y Sanidad de Río de Janeiro. A la influencia de Le Corbusier, asesor del proyecto, sumó una búsqueda de la adaptación del edificio al medio ambiente y una fértil imaginación. Desde ese momento profesó el funcionalismo arquitectónico, profundizando paulatinamente en las relaciones entre la arquitectura y el entorno.
Invitado por Lucio Costa, viajó a Estados Unidos en 1938 para participar en el proyecto del Pabellón de Brasil en la Feria Mundial de Nueva York. Dos años más tarde conoció al entonces alcalde de la ciudad de Belo Horizonte y futuro presidente del país, Juscelino Kubitschek, quien le encargó la construcción de un conjunto de edificios alrededor del lago artificial de la Pampulha. En 1947 viajó otra vez a Nueva York, en esta ocasión como miembro del Comité Internacional de Arquitectos encargado del desarrollo del proyecto de la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Sin duda, el proyecto más ambicioso de la arquitectura latinoamericana en el siglo XX fue el diseño y la construcción de Brasilia, la ciudad que el presidente Juscelino Kubitschek soñaba con levantar como nueva capital del país y como símbolo de su régimen democrático. Lucio Costa y Oscar Niemeyer fueron, a partir de 1956, los encargados de llevar a cabo el proyecto. El primero se hizo cargo del diseño del plano sobre el que había de levantarse la nueva capital (sobre dos ejes entrecruzados), y el segundo se responsabilizó del diseño de los edificios emblemáticos de la ciudad (la residencia del presidente, el Congreso Nacional, la sede del gobierno y la Catedral, entre otros), en los que combinó de forma singular imaginación y racionalismo.



La ciudad de Brasilia se levanta, en forma de cruz con los brazos ligeramente arqueados, junto a un lago artificial; cada una de sus tres zonas (o niveles) tiene una función específica: residencial, oficial (monumental) y comercial ("gregario"). En la ancha avenida (200 metros) que la atraviesa de norte a sur se construyeron edificios de apartamentos en forma de arco. Cada bosque cuenta con viviendas, tiendas y un instituto de enseñanza primaria. La avenida Monumental, aún más ancha, se extiende de este a oeste y conduce a la Plaza de los Tres Poderes, donde se encuentran los edificios más importantes de la administración pública. En el centro comercial y cultural de la ciudad se cruzan las dos avenidas citadas. Muchos edificios de la ciudad son grandes construcciones de cristal y hormigón, de formas originales e imaginativas, en las que se refleja la influencia de Le Corbusier.
Ambos arquitectos concibieron el centro de la ciudad como un lugar simbólico en el que habían de situarse los tres pilares fundamentales de un Estado democrático: Gobierno, Parlamento y Justicia. Niemeyer se ocupó del diseño la Plaza de los Tres Poderes, con un edificio para la Corte Suprema Federal (1958-1960), un complejo para el Congreso Nacional (1958-1960) y otro edificio para el Ministerio de Justicia (1962-1970). La escala de todos ellos es monumental, y se conjugan los principios funcionalistas y racionales de Le Corbusier con la búsqueda de un efecto escultórico. La Catedral, con su torre en forma de corona, y el palacio presidencial (Palacio da Alvorada) son también creaciones notables. Su planificación urbanística y su arquitectura confieren a la ciudad una cierta unidad, caracterizada por la amplitud, la generosa perspectiva y las líneas curvas y rítmicas. La nueva capital, nacida de la nada en la Meseta Central de Brasil, fue inaugurada oficialmente el 21 de abril de 1960.
En 1962 Niemeyer fue nombrado coordinador de la Escuela de Arquitectura de la recién creada Universidad de Brasilia. Ese mismo año viajó a Líbano para proyectar la Feria Internacional y Permanente en Trípoli. La noticia del golpe militar contra el presidente brasileño João Goulart, en 1964, le sorprendió de viaje por Europa e Israel, donde proyectó la Universidad de Haifa. Un año más tarde se retiró de la Universidad de Brasilia, junto a otros profesores, como protesta contra la política universitaria del régimen militar brasileño.
En 1966 viajó de nuevo a Europa, para visitar la exposición Oscar Niemeyer, el arquitecto de Brasilia en el Museo de las Artes Decorativas del Palacio del Louvre, en París (Francia), ciudad en la que se instaló un año después. Entre sus obras más destacadas de este período se encuentran la sede del Partido Comunista Francés en París (1967-1972) y la mezquita de Argel (1968) y la Universidad de Constantina (1969) en Argelia, entre otras.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Lucio Costa


El arquitecto brasileño Lucio Costa nació en Francia en 1902 y falleció en Rio de Janeiro en junio de 1998. Hijo de brasileños, realizó los estudios básicos en Inglaterra y Suiza, hasta 1916, y se graduó arquitecto en 1924, en la Escuela de Bellas Artes, en la ciudad de Rio de Janeiro.
El interés despertado por las obras de Lucio Costa viene de la estrecha relación que su obra establece entre la tradición constructiva y la estética barroca brasileña con los postulados modernistas, alterándolos en función de una actitud humanista y clásica al mismo tiempo. Lucio Costa, intelectual y erudito, define los parámetros teóricos de la arquitectura brasileña desde la década de los 20, cuando exhibe en los trabajos iniciales el estilo neocolonial, primera manifestación autóctona de las Américas en defensa de las raíces luso-ibéricas. En 1930-32 resulta muy positiva para Lucio Costa la asociación con el arquitecto ruso Gregori Warchavchik, futurista que implantó el modernismo en Brasil. Tras los estudios en Roma y Milán, Warchavchik fue invitado por la Constructora Simonsen, en 1926, a trabajar en São Paulo.
La polémica participación en la modernización de la enseñanza de arquitectura, un breve periodo al inicio de los años 30, en la condición de director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, y el liderazgo en la defensa del patrimonio histórico y artístico, repartido con los modernistas Mário de Andrade, Rodrigo Melo Franco y Manuel Bandeira, llevan a Lucio Costa a su constante revisión y actualización. El instante más expresivo de esa fase es la construcción del edificio sede del antiguo Ministerio de Educación y Salud, en 1936-46. La decisión de Lucio Costa de invitar al arquitecto Le Corbusier a trazar los primeros esbozos de un nuevo proyecto para el ministerio fue una actitud de protesta con el resultado del concurso ganado por el arquitecto Archimedes Memória, con un edificio de estilo art déco. Esta decisión imprimió a los modos de producción de la arquitectura modernista brasileña el sello de política oficial.

Después del edificio del ministerio, el Pabellón de Brasil para la Feria Internacional de Nueva York de 1939 es otra asociación con Oscar Niemeyer, que hace posible el ejercicio con elementos definidores de las expresiones arquitectónicas nativas y la inclusión de los temas corbusianos. La plástica resultante de la integración de pilotes con elementos de la tectónica local, del tipo cobogó (elemento vaciado) y madera, aliados a los patios interiores y terrazas con jardines tropicales, transforman los preceptos puros de Le Corbusier.
En 1948 Lucio Costa desarrolla este modelo a la perfección construyendo dos obras paradigmáticas para los arquitectos de todo Brasil: el conjunto residencial del Parque Guinle, en la ciudad de Rio de Janeiro, y el Hotel do Park São Clemente, en la ciudad serrana de Nova Friburgo (Rio de Janeiro). Las residencias que proyectó están influidas por modelos corbusianos y también incluyen las actualizaciones de su visión de las técnicas tradicionales.
La organización de las nuevas ciudades-capitales - donde se incluyen los planes directores de Le Corbusier para Chandigarh, en la India, en 1950, y los de Lucio Costa para Brasília, en 1956 - constituyen las realizaciones más significativas del urbanismo de la posguerra. Así, Costa es reconocido internacionalmente al proyectar la nueva capital de Brasil y consolidar en Brasília, una vez más con Oscar Niemeyer, los ideales de tradición y renovación que se han convertido en puntos de referencia de la arquitectura contemporánea. A pesar de las críticas al excesivo funcionalismo, Brasília se configura como un marco divisor de aguas en la arquitectura brasileña e internacional.
Lucio Costa prosiguió su trayectoria profesional en el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional Iphan, entidad pionera, en el ámbito mundial, de las actividades de protección a los ambientes urbanos y naturales, donde permaneció hasta 1972. La simultaneidad con que ejerció los papeles de arquitecto contemporáneo y especialista en la conservación de la tradición luso-brasileña llevó a Lucio Costa a influir la reproducción de sus ideas en todo el país. Así, se puede afirmar que las capitales brasileñas contienen, hasta hoy, los marcos representativos de las fases colonial y modernista en razón directa de su trabajo en el Iphan.

Lina Bo Bardi

Nació en Roma en 1914. Destacada arquitecta y diseñadora de muebles brasileña de origen italiano.

Estudió arquitectura en la Universidad de Roma y se graduó en 1939. Se trasladó a Milán donde trabajó para el arquitecto Gio Ponti (1891-1979) quien fuera uno de los diseñadores industriales más importante de la época. Había fundado en Milán, la revista Domus en 1928 y cuando Lina llegó a Milán, se encargó de la dirección de la misma.

Comenzó a conocerse su trabajo como arquitecta y diseñadora industrial; pudo establecer su propio estudio, que al poco tiempo, resultó destruido, tras un bombardeo aéreo en plena Segunda Guerra Mundial. Participó de la lucha antifascista. Luego de la Guerra, se casó con el periodista y crítico de arte Pietro María Bardi (1900-1999) y en 1946 emigraron a Brasil, país del cual obtendrá la ciudadanía en 1951.
En San Pablo, donde se instalaron, Lina desarrolló su genialidad y creatividad en varias actividades: colaboró en películas, decorados para teatro, diseñadora de mobiliario, moda y joyería, escritura, periodismo y arquitectura. En todas estas facetas ponía su inteligencia y entusiasmo: encontró libertad de creación, marcando un equilibrio entre el hombre y la naturaleza, rechazando siempre lo superfluo. Trabajó con gran interés para las clases sociales más desfavorecidas, proyectando viviendas y hospitales. En 1951 proyectó y construyó su residencia, la Casa de Cristal, una obra rodeada de naturaleza. 
Su obra más significativa y la cual le dio renombre internacional, es el Museo de Arte de San Pablo (MASP), construído entre 1957 y 1968, sale de los "clásicos modelos de museos" para convertirse en "la arquitectura de la libertad". Es una construcción única en el mundo: un cuerpo principal posando sobre cuatro pilares laterales. Hay áreas con agua, pequeños espejos con plantas acuáticas: sobre esto Lina ha declarado: "No busqué la belleza, busqué la libertad".
Lina concibió arquitectónicamente el edificio, su esposo Pietro María Bardi, galerista, coleccionista y crítico de arte italiano, dirigió el museo por casi treinta años; fue el primer museo brasileño en abrir espacio al arte moderno. Se realizan exposiciones didácticas y se imparten cursos y conferencias. A partir de 2003, el edificio fue protegido por el Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional.
El matrimonio Baldi frecuentaba la vida intelectual del país, relacionándose con personalidades de la cultura brasileña. Lina dirigió el Museo de Arte Moderno en Bahía, realizó varios proyectos en Salvador y Recife.

Polifacética arti
sta, Lina mantuvo a lo largo de su vida la misma inquietud y enorme capacidad creativa. Entre los años 1977 y 1986 ejecutó una obra emblemática y original: el edificio SESC Pompéia, una antigua fábrica en San Pablo, que reutilizó como centro de ocio: canchas, piscinas, biblioteca, salas de exposiciones, auditorio, restaurante y una larga terraza solarium. Y entre todo eso, la naturaleza: los árboles, los reflejos en el agua, espacios abiertos al cielo.

Lina Bo Bardi falleció en 1992, dejando inacabado el proyecto de reforma del Ayuntamiento de San Pablo. Su Casa de Cristal se convirtió en el Instituto Lina Bo y P.M.Bardi, con el objetivo de promover y difundir la cultura y las artes brasileñas en el país y en el exterior, con exposiciones, conferencias y mesas redondas.

Team X


Fue un grupo de arquitectos y otros participantes invitados a una serie de reuniones que se iniciaron en julio de 1953 en el congreso C.I.A.M. IXintrodujeron sus doctrinas al urbanismo. Se dan a conocer con el Manifiesto de Doorn, en el que reflejan sus ideas de arquitectura y urbanismo. Los integrantes del Team X exponían, discutían -a veces efusivamente, llegando a la afrenta- y analizaban problemas arquitectónicos, de manera que sus escritos no constituyen dogmas, sino ideas y opiniones
El grupo se reunió formalmente en Bagnols-sur Cèze en 1960. En la última reunión, el año 1981 en Lisboa, sólo hubo cuatro miembros presentes. El núcleo del grupo consistía principalmente de los siete miembros más activos y con mayor responsabilidad en el discurso del grupo: Jaap Bakema, Georges Candilis, Giancarlo de Carlo, Aldo Van Eyck, Alison y Peter Smithson y Shadrac Woods
Hubo otros participantes de gran importancia en sus discursos, en particular Josep Antoni Coderch, Ralph Erskine, Amancio Guedes, Rolf Gutmann, Geir Grung, Oskar Hansen, Charles Polonyi, Brian Richards, Jerzy Soltan, Oswald Mathias Ungers, John Voelcker, Sam Turner y Stefan Wewerka. Se veían a sí mismos como “una pequeña familia de arquitectos quienes se veían unos a otros debido a que la ayuda de otros es necesaria para el desarrollo y entendimiento de su trabajo individual”.
El marco teórico del grupo, diseminado principalmente a través de sus enseñanzas y publicaciones, tuvo una profunda influencia en el desarrollo de los pensamientos arquitectónicos en la segunda mitad del siglo XX, especialmente en Europa.

Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM)


 Es conocido como congres internacional d´Arqhitecture Moderne o CIAM, el congreso se fundó en el 1928 en el castillo de Sarraz en Suiza y se diluyó en el 1959 por la diferencia de ideas de los miembros. Estaba formado por conferencias y reuniones y por una organización. El CIAM esta asociado con muchos conceptos y edificios de arquitectos desde sus inicios.
Existen 28 arquitectos europeos asociados con el CIAM, organizado por Le Corbusier, Helene de Mandrot y Sigfried Giedion, en el cual, Mandrot es la propietaria del castillo y Gierdion el primer secretario general. Así mismo se pueden citar a Kart Moser, Bourgeois, Pierre Chareau, Josef Frank, Gabriel Guevrekian, Max Ernst Haefeli, Hugo Häring, Arnold Höchel, Huib Hoste, Pierre Jeanneret, André Lurçat, entre otros, que son miembros de este congreso desde el 1928.

Luego se unieron Hendrik Petrus Berlage y Alvar Aalto. La organización fue destinada tanto para establecer los principios  arquitectónicos del movimiento moderno como para mejorar el mundo por medio del urbanismo y del diseño de edificios, ya que la CIAM percibió la arquitectura como una herramienta política y económica. En el 1933 se dio a cabo el cuarto congreso en donde se creó una carta que proclamaba que los problemas a los que se enfrentaban las ciudades se podrían resolver mediante la segregación funcional estricta, y la distribución de la población en bloque altos de apartamentos en intervalos extensamente especiados. El comité internacional para la revolución de los problemas de la arquitectura contemporánea (CIRPAC) era el cuerpo ejecutivo del CIAM.

miércoles, 19 de octubre de 2011

CONCLUSIÓN DE RACIONALISMO = FUNCIONALISTA

Como sabemos toda arquitectura debe pasar por el proceso de racionalización que implican el estudio de análisis, comparaciones, función, etc.
El racionalismo implica la exacerbación de esos procesos y la armonia del método de proyección.
El racionalismo es llegar a sus maximas consecuencias. Esto genera la esclavización del hombre para la maquina.
Es la idea del proceso, es el resultado de un avance del conocimiento científico y de la industrialización.
cuando el racionalismo predomina en un elemento arquitectónico se dice que es donde la maquina sustituye a la naturaleza como modelo, esto puede generar ciertos conflictos que de tal manera al ser demasiado racionalista se vuelve en algo muy complejo para el habitante y en algo mas industrializado que arquitectónico.
Aveces cuando mayor es la eficiencia de lo arquitectonico, menos es la cantidad de espacio.
La tecnologia asume esto a partir de la solución de mayor cantidad de factores en un espacio o cada vez menor.

EL HOMBRE DE AL LADO, ARQUITECTURA FUNCIONALISTA Y RACIONALISTA

Es una película argentina, dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, protagonizada por Rafael Spregelburd y Daniel Aráoz.  En donde toda la trama básicamente se encuentra en La Casa Curutchet que es una vivienda unifamiliar diseñada por el arquitecto suizo Le Corbusier construida en la ciudad de La Plata, en Argentina entre los años 1949 y 1953. Fue la única hecha por Le Corbusier en America.

            La película narra de un conflicto que parece interminable, todo empieza cuando un martillo esta rompiendo un muro que pareciera ser el divisor de dos mundos, dos maneras totalmente diferentes de vivir. De un lado Leonardo diseñador muy sofisticado, su esposa y su hija que viven en la casa Curutchet diseñada por Le Corbousier. 
Lo que propone Le Corbousier es una arquitectura racional para la época de su creación, ya que todo esta pensado para su función.
Es una casa limpia, totalmente llena de pureza, mucha luz y esta pintada de blanco. Es realmente una casa sencilla. Sin embargo esto genera muchos inconvenientes como demasiada luz, y ninguna protección en las ventanas y accesos generales, pero tienen una buena relación en el interior de la casa por la distribución de muros y ventanas plegables. Esto genera cierta armonía e interacción de los habitantes. Pero sin dejar de tomar en cuenta que todo habitante necesita su propia privacidad. Por eso aveces genera conflictos este tipo de arquitectura con exceso de espacios abiertos.


Como en la lectura dice que algo tan funcional puede llegar a generar diversos problemas, ya que muchas veces algo tan funcional se puede confundir y llegar al punto de no saber su función.
Incluso al momento de pensar mucho en la facilidad del espacio para el que lo habita, el arquitecto llega a generar cosas más industriales que pierden el sentido y se convierten en algo más complicado para el habitante.